– Los estudiantes aprenden a analizar
información y datos, a interpretarlos y relacionarlos con los que ya tenían.
– Los alumnos son más autónomos y tienen
más responsabilidades. Buscar información implica aprender a tomar decisiones,
determinar qué información les será más útil, qué cuestiones quedan por
resolver…
– La implicación aumenta la motivación y
las ganas de aprender.
– Se trabajan habilidades que les serán
útiles en la vida profesional y personal, como adaptarse a los cambios, el
pensamiento crítico, el razonamiento, la deducción…
– El trabajo en equipo fomenta la empatía,
la colaboración y el respeto hacia las opiniones de los demás.
– Se puede usar en cualquier materia y
etapa escolar. El papel del docente será clave para saber adaptarlo.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario